Cómo se analizan y clasifican los productos

Los productos incluidos en esta sección se analizan y clasifican siguiendo una metodología propia, basada en su composición (INCI), principios activos, tecnologías relevantes, evidencia científica y utilidad clínica.

Muchos productos incorporan ingredientes con funciones diferentes y pueden aportar más de un beneficio. Sin embargo, no todos esos beneficios tienen el mismo peso dentro de la formulación.

Por este motivo, en Mi Guía Dental cada producto se clasifica según el beneficio funcional predominante de su formulación, aunque también puedan identificarse beneficios adicionales cuando estén suficientemente justificados.

Esta metodología permite clasificar los productos de forma coherente, incluso cuando una misma formulación puede aportar varios beneficios diferentes.

La formulación es el punto de partida

Cada producto se analiza a partir de su formulación completa (INCI). Aunque el nombre comercial o la información facilitada por el fabricante pueden aportar contexto, la clasificación se basa principalmente en la composición del producto.

Se estudian los ingredientes activos, su posible acción conjunta, las tecnologías relevantes que incorpora la formulación y la evidencia científica disponible, con el objetivo de identificar cuál es el beneficio funcional predominante.

En Mi Guía Dental, los productos no se clasifican por lo que prometen, sino por lo que su formulación permite esperar razonablemente según la evidencia científica disponible.

¿Cómo se determina la categoría de un producto?

La categoría definitiva de cada producto se establece según el beneficio funcional predominante de su formulación completa.

Para ello se analiza el conjunto de ingredientes activos, su posible acción conjunta, las tecnologías relevantes, la evidencia científica disponible y, cuando se conoce, la concentración de los principios activos.

La clasificación no depende de un único ingrediente, sino del equilibrio funcional de toda la formulación.

Un mismo ingrediente puede estar presente en distintos productos sin que todos pertenezcan necesariamente a la misma categoría. Su importancia dependerá del papel que desempeñe dentro del conjunto de la formulación.

Categoría definitiva y categorías candidatas adicionales

Algunos productos pueden aportar más de un beneficio clínico relevante.

En estos casos, además de la categoría definitiva, puede identificarse una o varias categorías candidatas adicionales.

Estas categorías reflejan beneficios complementarios respaldados por la formulación y la evidencia disponible, pero que no constituyen la función predominante del producto.

De este modo, un mismo producto puede resultar útil en más de una situación clínica sin perder la coherencia de su clasificación principal.

Ejemplo: una pasta puede incorporar ingredientes orientados a la prevención de la caries, al cuidado de las encías y al control de las manchas superficiales. Sin embargo, si el análisis de la formulación demuestra que uno de esos beneficios es claramente el predominante, esa será su categoría definitiva, mientras que los demás podrán considerarse categorías candidatas adicionales cuando estén suficientemente justificados.

¿Qué se analiza de cada producto?

Para clasificar cada producto se realiza un análisis individual de distintos aspectos de la formulación. Ningún criterio se interpreta de forma aislada; todos se valoran conjuntamente para determinar el beneficio funcional predominante.

  • Composición (INCI): análisis completo de los ingredientes declarados por el fabricante.
  • Principios activos: identificación de los ingredientes con mayor relevancia funcional.
  • Combinaciones funcionales: valoración de la acción conjunta de varios ingredientes cuando actúan de forma complementaria.
  • Tecnologías o sistemas relevantes: identificación de tecnologías específicas cuando aportan un beneficio claramente diferenciado.
  • Concentración de los principios activos: se tiene en cuenta cuando esta información está disponible y resulta relevante para interpretar el peso funcional de la formulación.
  • Evidencia científica: revisión de la bibliografía científica disponible para valorar el respaldo de los beneficios atribuidos al producto.
  • Utilidad clínica: interpretación del posible interés práctico de la formulación dentro del contexto de la salud oral.

¿Qué es el activo principal?

El activo principal es el ingrediente o la combinación de ingredientes que mejor explica el beneficio funcional predominante de la formulación y, por tanto, su categoría definitiva.

Cuando una combinación de ingredientes constituye el eje funcional predominante del producto, el activo principal puede expresarse como una combinación funcional (por ejemplo, CPC + zinc o Cymenol + zinc), en lugar de destacar un único ingrediente de forma aislada.

¿Por qué algunos ingredientes no aparecen como activos principales?

No todos los ingredientes con actividad biológica tienen el mismo peso dentro de una formulación.

Algunos actúan como ingredientes complementarios, aportando beneficios adicionales, pero no determinan la clasificación del producto.

Por este motivo, la presencia de un ingrediente concreto no implica necesariamente que un producto pertenezca a una determinada categoría.

¿Qué son las tecnologías o sistemas relevantes?

Algunas formulaciones incorporan tecnologías o sistemas funcionales desarrollados para potenciar un determinado beneficio clínico.

Cuando estas tecnologías aportan un valor diferencial dentro de la formulación y cuentan con un respaldo suficiente, también se tienen en cuenta durante el análisis del producto.

Sin embargo, la presencia de una tecnología no determina por sí sola la clasificación, que siempre se establece a partir del análisis conjunto de toda la formulación.

Ejemplo: determinadas tecnologías patentadas pueden constituir un elemento relevante de la formulación por su mecanismo de acción y la evidencia científica disponible. No obstante, su presencia siempre se interpreta dentro del contexto del resto de ingredientes del producto.

¿Cómo se valora la evidencia científica?

La evidencia científica se utiliza para interpretar el posible beneficio de cada formulación, pero no todos los ingredientes cuentan con el mismo nivel de respaldo científico.

Siempre que es posible, la valoración se basa en revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos y documentos de consenso publicados por sociedades científicas y organismos de referencia.

Cuando la evidencia es limitada o insuficiente, este aspecto también se tiene en cuenta durante el análisis del producto.

La presencia de un ingrediente en una formulación no implica, por sí sola, que pueda atribuirse un beneficio clínico relevante. Para ello, dicho beneficio debe estar respaldado por la evidencia científica disponible.

¿Cómo se mantienen actualizados los análisis?

Las formulaciones pueden cambiar con el tiempo y la evidencia científica continúa evolucionando.

Por este motivo, los productos incluidos en Mi Guía Dental pueden ser reevaluados cuando aparezcan cambios en su formulación, nueva evidencia científica o información técnica adicional proporcionada por los propios fabricantes.

Además, los productos se someten, siempre que es posible, a una revisión general anual, con el objetivo de comprobar que la información publicada continúa siendo válida y está actualizada.

El objetivo no es mantener una clasificación fija, sino que cada producto refleje siempre la interpretación más actual de su formulación y de la evidencia científica disponible.

¿Por qué algunos productos cambian de categoría?

La clasificación de un producto en Mi Guía Dental puede no coincidir con la categoría bajo la que el fabricante lo comercializa.

Esto ocurre porque la metodología utilizada se basa en el análisis técnico de la formulación y en el beneficio funcional predominante, y no únicamente en el nombre comercial, las indicaciones del envase o el posicionamiento de la marca.

En algunos casos, un mismo producto puede ofrecer beneficios adicionales que también se reflejan en su ficha mediante las categorías candidatas adicionales, siempre que estén suficientemente justificados.

¿Qué ocurre cuando cambia una formulación?

Los fabricantes pueden modificar la formulación de un producto sin cambiar su nombre comercial. Por este motivo, el análisis realizado por Mi Guía Dental corresponde siempre a la formulación disponible en el momento de su revisión.

Cuando se detectan cambios en la composición, aparece nueva evidencia científica o nueva información técnica adicional proporcionada por el fabricante, el producto puede ser reevaluado y, si es necesario, actualizarse su clasificación y su ficha de análisis.

Además, los productos se someten a una revisión general anual, siempre que sea posible, con el objetivo de comprobar que su formulación y la información publicada continúan siendo válidas y están actualizadas.