Sensibilidad Dental

 

La sensibilidad dental aparece cuando la dentina queda expuesta, lo que permite que estímulos externos como el frío, el calor o ciertos alimentos lleguen con mayor facilidad al nervio dental.

Puede estar relacionada con desgaste del esmalte, retracción gingival, abrasión asociada al cepillado o con hábitos erosivos, entre otros factores.

 

Situaciones en las que suele aparecer

La sensibilidad dental es frecuente en personas con:

  • Sensibilidad al frío, al calor o a alimentos dulces o ácidos

  • Cepillado agresivo o uso de cepillos duros

  • Retracción gingival

  • Desgaste dental, por ejemplo asociado a bruxismo o al consumo frecuente de bebidas ácidas


Orientaciones generales en casos de sensibilidad dental

El manejo de la sensibilidad dental suele incluir ajustes en la higiene oral diaria y el uso de productos específicos, adaptados a cada situación.

De forma general, pueden indicarse:

  • Pastas dentales desensibilizantes, que ayudan a reducir la transmisión del estímulo doloroso.

  • Cepillos dentales de dureza suave, para minimizar la abrasión durante el cepillado.

  • Pastas de baja abrasividad, especialmente cuando existe desgaste dental o retracción gingival.

  • Colutorios específicos, solo en casos concretos y bajo recomendación profesional.

Estas orientaciones deben adaptarse siempre a la causa de la sensibilidad y a las características individuales de cada persona.

⚠️Importante

Cuando la sensibilidad es localizada, intensa o persistente, es recomendable descartar la presencia de caries u otros problemas dentales, ya que pueden provocar síntomas similares.


 

¿QUE TIPO DE PRODUCTO NECESITAS?

Pastas Dentales

Pastas formuladas para ayudar a reducir la sensibilidad, proteger las superficies dentales expuestas y reforzar el esmalte en el uso diario.

Colutorios

Colutorios que pueden utilizarse como complemento en situaciones concretas, siempre adaptados al origen y la intensidad de la sensibilidad.