¿Qué ocurre en esta etapa? (6–12 años)
Entre los 6 y 12 años conviven dientes de leche y permanentes. Aparecen los primeros molares definitivos (los "molares de los 6 años"), que no sustituyen a ningún diente de leche y suelen pasar desapercibidos, aunque debemos prestarles especial atención ya que son los más propensos a desarrollar caries por su anatomía con fosas y fisuras profundas que retienen restos de alimento con mayor facilidad.
Los niños empiezan a cepillarse con más autonomía, pero todavía necesitan supervisión y refuerzo de un adulto para asegurar una higiene eficaz.
Cepillado y cuidado diario
Frecuencia, momento y supervisión
- 2 cepillados al día como mínimo, idealmente 3 (después de desayuno, comida y antes de dormir).
- El cepillado nocturno es el más importante, ya que disminuye el flujo salival durante la noche y los dientes quedan más expuestos a la acción de las bacterias.
- Aunque comiencen a cepillarse solos, el adulto debe supervisar, corregir y, si es necesario, repasar las zonas donde no llegan bien.
🔹 Importancia de un cepillado consciente y eficaz
Más allá de alcanzar un número determinado de cepillados al día, es fundamental que cada cepillado se realice de forma consciente, supervisada y con una técnica correcta. Diversos estudios coinciden en que un cepillado bien hecho, aunque sea menos frecuente, puede ser más eficaz que varios cepillados rápidos o poco atentos. Cuando el objetivo se centra solo en “hacer los 3 cepillados”, a menudo se generan rutinas automáticas y poco efectivas. En cambio, priorizar que el niño comprenda lo que hace, cubra todas las superficies dentales y reciba supervisión o ayuda del adulto, garantiza una mayor eliminación de placa y mejor salud bucodental a largo plazo.
Tipos de Cepillos.
🔹 Cepillo manual (primera elección)
- Sigue siendo el cepillo de referencia en estas edades.
- Favorece la coordinación motora, el aprendizaje de la técnica y la responsabilidad del niño en su higiene bucal.
- Características recomendadas:
- Cabezal pequeño.
- Filamentos suaves.
- Mango ergonómico para buen agarre.
- Cabezal pequeño.
- Es importante renovarlo cada 3 meses o antes si los filamentos se abren o deforman.
Video Explicativo Técnica Cepillado Manual
👉Para ampliar información sobre técnicas de cepillado, tipos de cepillos y recomendaciones personalizadas, puedes consultar el apartado de Cepillado dental.
🔹 Cepillo eléctrico (uso específico, no generalizado)
Puede ser útil, pero no debe reemplazar automáticamente al manual. Se recomienda solo cuando:
- El niño tiene dificultades motoras o necesidades especiales.
- A pesar del entrenamiento y supervisión, no consigue realizar un cepillado eficaz manualmente.
- Existen problemas de motivación muy marcados y se ha intentado previamente instaurar la rutina sin éxito.
⚠️ No debería utilizarse como primera opción ni para evitar “complicaciones”, ya que:
- El uso continuado desde edades tempranas puede limitar el desarrollo de la destreza manual necesaria para técnicas futuras como hilo dental o cepillos interdentales.
Video Explicativo Técnica Cepillado Eléctrico
👉Para ampliar información sobre técnicas de cepillado, tipos de cepillos y recomendaciones personalizadas, puedes consultar el apartado de Cepillado dental.
🔹 Cepillos sónicos
- Funcionan con microvibraciones y un movimiento más similar al manual.
- Pueden considerarse una alternativa puntual para niños que rechazan los rotatorios y necesitan un refuerzo extra.
- No se consideran necesarios de forma generalizada.
👉Para ampliar información sobre técnicas de cepillado, tipos de cepillos y recomendaciones personalizadas, puedes consultar el apartado de Cepillado dental.
📌 Conclusión práctica
El cepillo manual es suficiente y adecuado para la mayoría de los niños si existe enseñanza, supervisión y buena técnica.
Eléctrico o sónico solo cuando se valoren necesidades individuales concretas, no por preferencia o comodidad.
Pasta Dentífrica Fluorada (6 a 12 años)
Como ya hemos visto, a partir de los 6 años, los niños empiezan a tener una dentición mixta (dientes temporales y permanentes conviviendo), por lo que el flúor se convierte en un elemento clave para fortalecer el esmalte y prevenir la caries.
Concentración de flúor recomendada:
- Entre 6 y 12 años: pastas dentífricas con 1.450 ppm de flúor.
- En niños con mayor riesgo de caries, puede utilizarse de forma habitual pasta con una mayor concentración de flúor, siempre bajo consejo del odontopediatra o higienista dental.
Cantidad adecuada de pasta:
- A estas edades, se recomienda utilizar una cantidad equivalente a un guisante.
¿Por qué es importante controlar la cantidad y el uso?
A partir de los 6 años, la mayoría de los niños ya saben escupir la pasta, pero todavía pueden usar más cantidad de la necesaria o cepillarse de forma poco eficaz.
Por ello, entre los 6 y 8 años es recomendable que un adulto supervise o revise el cepillado, para asegurarse que lo realizan correctamente.
A partir de los 9 años, suelen tener suficiente autonomía, aunque conviene recordar las pautas y corregir malos hábitos si aparecen.
¿Es necesario enjuagar después del cepillado?
No es necesario enjuagarse. Lo ideal es escupir el exceso de pasta y no enjuagar, para que el flúor permanezca más tiempo en contacto con el esmalte y ejerza su efecto protector.
📌 Mensaje clave para las familias:
El flúor es seguro y beneficioso cuando se usa en la concentración y cantidad adecuadas, y siempre dentro de una rutina de higiene supervisada.
Cuando, a pesar de una buena supervisión, el cepillado no resulta eficaz o existe riesgo elevado de caries, los reveladores de placa pueden ayudar a identificar las zonas donde la higiene no está siendo correcta.
Higiene Interdental
A partir del momento en que los dientes permanentes o temporales están en contacto, el cepillado por sí solo ya no es suficiente. La placa se acumula entre los dientes y, si no se elimina diariamente, aumenta el riesgo de caries interproximales y problemas gingivales. Por ello, entre los 6 y los 12 años se debe incorporar de forma progresiva la higiene interdental, siempre adaptada a la habilidad del niño y al espacio existente entre sus dientes.
¿Qué método elegir?
- Hilo dental:
Es la opción más adecuada cuando los dientes están juntos y no hay espacio visible entre ellos. Puede utilizarse en formato tradicional o con arcos dentales infantiles, que facilitan su manejo y suelen ofrecer mayor control en niños que aún no tienen destreza manual suficiente. Más información en apartado de Higiene Interdental
Video explicativo Uso Arcos dentales
- Cepillos interdentales:
Se usan cuando existe espacio suficiente entre dientes, sin forzarlos. Deben ser cepillos interdentales específicos para espacios con papila. No se deben introducir si el espacio es muy estrecho o si causan dolor. Más información en apartado de Higiene Interdental
Video explicativo Uso Interdentales
- Ortodoncia:
En casos con brackets, retenedores u otros aparatos, se podrá añadir el uso de enhebradores o cepillos específicos, pero esto se explica en el apartado exclusivo de ortodoncia. Ir a sección de Ortodoncia
Supervisión y autonomía
- A estas edades muchos niños aún necesitan supervisión o ayuda parcial, sobre todo al inicio.
- Se debe priorizar que el niño entienda por qué lo hace, no solo cómo hacerlo, para favorecer la autonomía y la adherencia.
- El uso diario antes del cepillado nocturno es la opción más eficaz ya que favorece el efecto del flúor en la superficie del diente.
Alimentación y Prevención de Caries
Durante la etapa de 6 a 12 años, los niños empiezan a gestionar parte de su alimentación de forma autónoma, sobre todo en la escuela. Esto aumenta la importancia de establecer hábitos saludables y de educarles sobre la relación entre dieta y salud bucodental.
Limitar azúcares libres
- Los azúcares libres (zumos, batidos, galletas, bollería, golosinas, refrescos) son los principales responsables de la aparición de caries.
- Se recomienda limitar su consumo y, cuando se tomen, que sea durante las comidas principales, evitando el picoteo frecuente entre horas, ya que provoca bajadas repetidas del pH en la boca y aumenta el riesgo de desmineralización del esmalte.
Meriendas y almuerzos saludables
- Priorizar frutas enteras (no trituradas), verduras, lácteos sin azúcares añadidos, frutos secos y agua como bebida principal.
- Evitar que los niños consuman continuamente productos azucarados en el recreo o durante las actividades escolares.
- Enseñarles a leer etiquetas y elegir alternativas bajas en azúcares.
Hábitos prácticos
- Siempre que sea posible, cepillado después de la comida principal, especialmente la cena.
- Si no es posible cepillarse en la escuela, enjuagar con agua ayuda a reducir restos y neutralizar el pH.
- La educación sobre alimentación y caries debe ser constante, reforzando la responsabilidad del niño sin culpabilizar.
Selladores de fosas y fisuras
Los selladores de fosas y fisuras son un método preventivo utilizado en odontología pediátrica para proteger los dientes permanentes frente a la caries. Consisten en un recubrimiento fino y resistente que se aplica sobre las superficies masticatorias de los molares, especialmente donde las hendiduras (fosas y fisuras) son profundas y pueden acumular restos de alimento y placa.
¿Cuándo se colocan?
- Principalmente en los primeros molares permanentes, que suelen erupcionar alrededor de los 6 años.
¿Cómo se colocan?
- La colocación se realiza en la clínica dental, bajo condiciones de higiene y aislamiento adecuados.
- Es un procedimiento indoloro y rápido, que no requiere anestesia y puede realizarse en niños de forma habitual.
- Tras la aplicación, se revisa periódicamente la integridad del sellador durante las revisiones dentales.
¿Quiénes se benefician más?
- Especialmente recomendado en niños con riesgo moderado o alto de caries, identificado por el odontopediatra.
- Complementa la higiene diaria y el uso de flúor, pero no sustituye ninguna de estas medidas preventivas.
Ortodoncia
Durante los años de dentición mixta (6 a 12 años), es importante observar signos que puedan indicar la necesidad de evaluación ortodóncica temprana. Detectar alteraciones a tiempo permite planificar tratamientos más eficaces y menos invasivos.
Señales de alerta
Se recomienda consultar al odontopediatra u ortodoncista si se observan:
- Apiñamiento dental: los dientes no tienen suficiente espacio para erupcionar correctamente.
- Mordida cruzada: cuando los dientes superiores quedan detrás de los inferiores al morder.
- Respiración oral habitual: puede afectar el desarrollo de los maxilares y la postura de la lengua.
- Otros signos: mordida abierta, sobremordida excesiva, pérdida temprana o tardía de dientes temporales.
Para información detallada sobre técnicas de higiene y cuidados durante la ortodoncia, consulta el apartado específico: Ortodoncia.
Adolescencia (10-12 años en transición)
Durante la transición hacia la adolescencia, los niños experimentan cambios físicos y hormonales que influyen en la salud bucodental. Esta etapa requiere un enfoque adaptado, ya que empiezan a gestionar su higiene de forma más autónoma y a tomar decisiones alimentarias propias.
Cambios hormonales y riesgo gingival
- Los cambios hormonales propios de esta etapa pueden aumentar la inflamación gingival, incluso con una higiene correcta, por lo que la vigilancia diaria sigue siendo importante.
- La gingivitis de la adolescencia suele ser reversible si se mantiene un buen cepillado y cuidado interdental.
Cepillado y autonomía
- A los 10‑12 años, los niños ya son en gran parte autónomos en el cepillado.
- Se recomienda recordar la importancia de la rutina, revisar de vez en cuando que se cepillen correctamente y reforzar los hábitos positivos, sin imponer control constante.
- Este enfoque refuerza la responsabilidad del niño y evita sensación de exceso de control por parte de los padres.
Uso de colutorios
- Los colutorios pueden ser una herramienta complementaria si lo recomienda un profesional.
- Ejemplos: colutorios fluorados para prevención de caries o antiplaca/antigingivitis según necesidad clínica.
- No sustituyen el cepillado ni la higiene interdental, sino que se añaden como refuerzo puntual.
Hábitos nocivos
Durante esta etapa es importante educar sobre hábitos que pueden afectar la salud bucodental:
- Bebidas azucaradas: limitar su consumo, especialmente entre horas.
- Piercings orales: pueden causar fracturas dentales, recesión gingival y riesgos de infección.
- Tabaco y otras sustancias: aunque más frecuentes en adolescentes mayores, es recomendable la prevención y educación temprana.
Visitas al dentista
Las revisiones periódicas siguen siendo fundamentales entre los 6 y los 12 años para detectar a tiempo cualquier alteración y reforzar las pautas de prevención.
¿Cada cuánto deben acudir al dentista?
Se recomienda acudir al dentista cada 6 meses, incluso si no hay signos visibles de caries o molestias.
Estas visitas permiten detectar de forma precoz lesiones iniciales, alteraciones en la erupción, gingivitis o hábitos perjudiciales antes de que evolucionen a problemas mayores.
En niños con riesgo de caries alto o antecedentes de caries temprana, el profesional puede recomendar revisiones más frecuentes (por ejemplo, cada 3–4 meses).
Durante estas visitas se refuerzan los hábitos de higiene, se resuelven dudas de la familia y se valora de forma global el desarrollo bucodental del niño.
Control de erupción dental y crecimiento maxilar
Durante estas edades se produce la erupción de varios dientes permanentes (incisivos, primeros molares, colmillos y premolares), por lo que el profesional debe:
-
comprobar que los dientes erupcionan en el momento y posición adecuados,
-
detectar posibles problemas de espacio, mordida cruzada o hábitos como succión digital o respiración oral,
-
y, si es necesario, derivar para valorar una ortodoncia interceptiva, corrigiendo alteraciones de forma temprana.
Conclusión
Entre los 6 y los 12 años se consolidan muchos de los hábitos que acompañarán al niño en su vida adulta, y la higiene bucodental es uno de los más importantes. Más que hacerlo “perfecto”, lo importante es que el cepillado se realice con una buena técnica, el tiempo necesario y con supervisión cuando aún la necesiten.
En esta etapa se introducen nuevos cuidados: higiene interdental, selladores, control de la dieta, revisiones periódicas y detección precoz de problemas como la caries o las alteraciones en el desarrollo dental.
El papel de los padres sigue siendo fundamental, pero ya no desde el control, sino desde el acompañamiento y la responsabilidad compartida, permitiendo que el niño gane autonomía de forma progresiva.
Construir estos hábitos ahora no solo mejora su salud oral, también refuerza su autoestima y su sentido de autocuidado.
Fuentes oficiales y lecturas recomendadas:
- Preguntas frecuentes sobre salud bucodental infantil (6‑10 años) – Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP)
Guía práctica orientada a familias con respuestas claras sobre la erupción de los dientes permanentes, prevención de caries (incluyendo la supervisión del cepillado con pasta fluorada), elección de alimentos saludables, educación en higiene (uso de hilo dental progresivo).
(Acceder a la guía) - Preguntas frecuentes sobre salud bucodental en niños mayores de 10 años – Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP)
Sección dirigida a familias de adolescentes y preadolescentes con respuestas claras sobre cómo evitar caries en esta etapa (incluyendo higiene con flúor, uso de hilo dental y elección de productos), el papel de las aplicaciones de flúor profesional, signos de gingivitis por cambios hormonales, uso de enjuagues, aspectos de ortodoncia (momento de colocación de brackets), técnicas de higiene con aparatos, y consideraciones sobre hábitos alimentarios y riesgos bucales propios de esta edad.
(Acceder a la guía)
Crea tu propia página web con Webador