Caries Dental

 

La caries dental es una de las enfermedades bucodentales más frecuentes en todas las edades. Puede afectar tanto a dientes temporales como a dientes permanentes y, en muchos casos, se desarrolla de forma silenciosa, sin causar dolor en las fases iniciales.

Comprender cómo se forma la caries, qué factores de riesgo influyen en su aparición y cómo prevenirla es fundamental para mantener una buena salud bucodental a lo largo de la vida.

En esta sección encontrarás información clara y práctica para entender la caries y aprender a proteger el esmalte dental, la primera barrera de defensa del diente, así como hábitos y recomendaciones eficaces para prevenir su aparición.

 

¿Qué es la caries dental?

La caries dental es una enfermedad que provoca la destrucción progresiva del diente. Se produce cuando los ácidos generados por determinadas bacterias de la placa dental atacan el esmalte, debilitándolo poco a poco.

Si no se detecta y trata a tiempo, la caries puede avanzar hacia capas más profundas del diente, como la dentina y la pulpa, causando molestias, dolor e incluso infecciones.

Es importante saber que la caries no aparece de un día para otro, sino que es el resultado de un proceso que se mantiene en el tiempo.


¿Cómo se forma la caries?

La caries se desarrolla por la interacción de varios factores que actúan de forma conjunta:

  • Presencia de placa bacteriana sobre los dientes

  • Consumo frecuente de azúcares y carbohidratos fermentables

  • Tiempo prolongado sin una higiene adecuada

  • Un esmalte dental debilitado

Las bacterias de la placa utilizan los azúcares de la dieta y producen ácidos que atacan el esmalte. Cuando estos ataques se repiten con frecuencia y no se compensan con una correcta higiene y medidas preventivas, el esmalte se desmineraliza y comienza el proceso de caries.


¿Por qué es importante prevenir la caries?

La prevención de la caries es clave porque:

  • En fases iniciales puede no dar síntomas

  • Una vez que el esmalte se destruye, no se regenera

  • Puede afectar a la masticación, la estética y la calidad de vida

  • En niños, puede influir en el desarrollo de la dentición permanente

Además, la mayoría de las caries pueden evitarse con hábitos adecuados, medidas preventivas y revisiones periódicas con el profesional dental.

Factores que aumentan el riesgo de caries

El desarrollo de la caries dental no depende de un solo factor, sino de la combinación de varios elementos que actúan de forma prolongada en el tiempo. Entre los más importantes se encuentran:

  • Higiene oral insuficiente, que favorece la acumulación de placa bacteriana

  • Consumo frecuente de azúcares, especialmente entre comidas

  • Alimentación desequilibrada, pobre en alimentos frescos y ricos en nutrientes

  • Disminución del flujo salival o saliva de mala calidad

  • Esmalte dental debilitado

  • Mayor riesgo individual de caries, valorado por el profesional dental

Todos estos factores pueden alterar el equilibrio del microbioma oral, favoreciendo el crecimiento de bacterias cariogénicas frente a las bacterias beneficiosas.


La importancia de la alimentación en la prevención de la caries

La alimentación desempeña un papel fundamental en la prevención de la caries, no solo por la cantidad de azúcar que se consume, sino también por el tipo de alimentos que forman parte de la dieta habitual.

Una dieta rica en verduras y hortalizas aporta nitratos naturales, que pueden ser utilizados por las bacterias beneficiosas de la boca. Estas bacterias participan en procesos que contribuyen al equilibrio del microbioma oral y ayudan a limitar el crecimiento de bacterias patógenas implicadas en la caries y en la enfermedad periodontal.

Además, una alimentación equilibrada:

  • Favorece una saliva más protectora

  • Ayuda a mantener un pH oral más estable

  • Contribuye a la protección del esmalte dental

Por el contrario, el consumo frecuente de azúcares, bebidas azucaradas o alimentos ultraprocesados favorece los picos de acidez, aumentando el riesgo de desmineralización del esmalte.


Microbioma oral y equilibrio bacteriano

La boca alberga millones de bacterias que forman el microbioma oral. No todas son perjudiciales: muchas de ellas cumplen una función protectora y ayudan a mantener la salud bucodental.

La prevención de la caries no consiste en eliminar todas las bacterias, sino en mantener un equilibrio entre ellas. Alterar de forma repetida este equilibrio puede favorecer la disbiosis oral, aumentando el riesgo de caries y otros problemas bucodentales.

Por este motivo, el uso de colutorios con clorhexidina (CHX) debe reservarse para situaciones concretas y siempre bajo indicación profesional, ya que su uso continuado puede interferir en mecanismos naturales de protección del microbioma oral.

Prevención de la caries dental

La prevención de la caries dental se basa en un conjunto de medidas que actúan de forma complementaria. No existe una única acción aislada capaz de evitar la caries, sino la combinación de hábitos diarios, medidas preventivas y seguimiento profesional.

Higiene oral adecuada

Una correcta higiene oral diaria es fundamental para controlar la placa bacteriana, principal factor implicado en el desarrollo de la caries.
El cepillado debe realizarse al menos dos veces al día, prestando especial atención a las zonas de difícil acceso, y complementarse con una adecuada higiene interdental.

👉 Puedes ampliar esta información en el apartado de Guía de higiene oral.(Cepillado o Higiene Interdental)


Uso de flúor

El flúor desempeña un papel clave en la protección del esmalte dental, ya que:

  • Favorece la remineralización del esmalte

  • Aumenta su resistencia frente a los ácidos

  • Ayuda a frenar el avance de las lesiones iniciales de caries

El profesional dental valorará la concentración y forma de uso del flúor más adecuada según la edad y el riesgo individual de caries.

El flúor es el ingrediente con mayor evidencia en la prevención de la caries.

👉 Si buscas una rutina sin flúor, consulta el apartado de Alternativas al flúor.


Alimentación equilibrada

Mantener una alimentación equilibrada es esencial para la prevención de la caries. No solo importa la cantidad de azúcar, sino también la frecuencia de consumo.

Para reducir el riesgo de caries se recomienda:

  • Limitar el consumo de azúcares y productos ultraprocesados

  • Evitar el picoteo frecuente entre comidas

  • Priorizar alimentos frescos, como verduras, frutas y alimentos ricos en fibra

  • Favorecer una correcta hidratación con agua, evitando otras bebidas que puedan contener azúcares o ácidos.

Una dieta adecuada contribuye a mantener un pH oral estable, una saliva protectora y un microbioma oral equilibrado.


Medidas preventivas profesionales

Las revisiones periódicas con el profesional dental permiten:

  • Detectar lesiones iniciales de caries

  • Aplicar medidas preventivas cuando sea necesario

  • Valorar el riesgo individual de caries

Entre estas medidas se incluyen, según el caso, la aplicación de selladores de fosas y fisuras y tratamientos profesionales con flúor.


Seguimiento y prevención personalizada

Cada persona presenta un riesgo de caries diferente, que depende de múltiples factores como la edad, los hábitos, la alimentación o la salud general.

Por este motivo, la prevención debe ser individualizada y adaptada a cada situación, especialmente en niños, adolescentes y personas con mayor susceptibilidad a la caries.

Caries según la edad

El riesgo de desarrollar caries dental varía a lo largo de la vida, ya que cambian los hábitos, la alimentación, la higiene oral y las características de la dentición. Por ello, es importante adaptar las medidas preventivas a cada etapa.


Caries de la primera infancia (0–6 años)

La caries de la primera infancia (CPI) es una forma especialmente agresiva de caries que afecta a los dientes temporales desde edades muy tempranas, con un pico de incidencia entre los 13 y 24 meses, aunque sus consecuencias pueden observarse también en años posteriores.

Factores implicados:

  • Transmisión bacteriana precoz

  • Ciertos hábitos de alimentación

  • Higiene oral insuficiente tras la erupción de los primeros dientes

Primeros signos:
Suelen aparecer manchas blancas en los incisivos superiores, cerca del margen de la encía, con forma semicircular. Estas lesiones indican un desequilibrio inicial del esmalte y pueden pasar desapercibidas si no se revisan de forma periódica.

Detección precoz:
La técnica LEL (Levantar el Labio) consiste en levantar suavemente el labio superior del niño al menos una vez al mes para observar cambios en el color del esmalte. Ante la presencia de manchas blancas o pigmentaciones, es fundamental consultar cuanto antes con el odontopediatra.

🔴 Aviso importante: Detectada a tiempo, la caries puede detenerse. Si progresa hacia dentina o pulpa, será necesario un tratamiento profesional para evitar dolor, infecciones y complicaciones en el desarrollo oral.

Prevención:

  • Higiene oral desde la erupción del primer diente

  • Uso de pasta fluorada según indicación profesional

  • Dieta equilibrada, evitando azúcares entre comidas

  • Hidratación con agua

👉 Para conocer hábitos prácticos de higiene oral en bebés y niños, puedes consultar la sección Guía de higiene oral.

Caries en niños y adolescentes (6–18 años)

Durante la infancia y adolescencia erupcionan los dientes permanentes, especialmente los molares, que presentan fosas y fisuras profundas y son más susceptibles a la caries.

Factores de riesgo:

  • Técnica de higiene oral insuficiente

  • Cambios en la alimentación y picoteo

  • Autonomía progresiva del niño

  • Presencia de ortodoncia

Medidas preventivas:

  • Selladores de fosas y fisuras

  • Revisiones periódicas con el odontopediatra

  • Uso adecuado de pasta con flúor y colutorios según indicación

👉 Para ampliar información sobre higiene oral y cuidados específicos en estas edades, consulta la Guía de higiene oral.


Caries en adultos (18–65 años)

En adultos, la caries puede afectar tanto superficies visibles como zonas interdentales y cuello del diente. Factores que aumentan el riesgo incluyen:

  • Dieta rica en azúcares y carbohidratos fermentables

  • Estrés y hábitos de vida

  • Cambios en la saliva

  • Restauraciones dentales antiguas

Medidas preventivas:

  • Higiene oral completa y regular

  • Revisión profesional periódica

  • Dieta equilibrada y control de azúcares

👉 Consulta la Guía de higiene oral para recomendaciones prácticas y cuidados.


Caries en personas mayores (65+)

En la tercera edad, el riesgo de caries aumenta por:

  • Disminución del flujo salival

  • Exposición de raíces dentales

  • Dificultad para realizar una higiene oral eficaz

La prevención y el seguimiento personalizado son esenciales para mantener función y calidad de vida, evitando dolor, infecciones y pérdida dental.

Para recomendaciones de higiene oral y cuidados específicos, consulta la Guía de higiene oral.


Fuentes oficiales sobre Caries dental y protección del esmalte

  • Prevención de la caries dental – Consejo General de Dentistas de España

      Documento donde el Consejo General de Dentistas destaca la importancia de las rutinas de higiene, el uso de flúor, los selladores de                  fisuras y las revisiones regulares para prevenir la caries desde la infancia y durante toda la vida.
    (Acceder a la información)

  • Cómo evitar la caries dental: medidas preventivas y recomendaciones dietéticas – Colegio de Odontólogos de Cantabria
    Guía práctica con recomendaciones sobre higiene bucodental (cepillado, uso de hilo dental, flúor), medidas dietéticas y otras estrategias preventivas desde la perspectiva de un colegio profesional.
    (Acceder a la guía)
  • Eficacia y seguridad del flúor en la prevención de la caries – Fundación COEM (Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid)
    Mensaje oficial que resume cómo el flúor refuerza el esmalte dental, favorece la remineralización y reduce la progresión de lesiones iniciales de caries.
    (Acceder al comunicado)